Una gran parte de las propiedades que se tasan en el negocio inmobiliario tiene inscrita una hipoteca. Esto porque fueron financiadas por algún tipo de crédito hipotecario…
La compra de una vivienda suele ser una de las más grandes inversiones que una persona puede hacer en la vida. Para comprarla, muchos deben endeudarse hasta por 30 años.
Al momento de tomar un crédito, tu propiedad quedará como garantía del préstamo obtenido. ¿Sabes qué pasos debes hacer para hipotecar tu vivienda en estos casos?
¿Qué es una hipoteca?
La hipoteca es una garantía realizada sobre un bien inmueble, para resguardar el cumplimiento de una obligación que tengamos con una entidad financiera.
Las hipotecas se piden generalmente para solicitar financiamiento de una propiedad nueva, usada, compras de terrenos, o para la construcción de nuestra casa.
Lo importante a saber aquí es que, al momento de obtener un crédito hipotecario, tu propiedad quedará en garantía del préstamo obtenido.

¿Cómo funcionan los créditos hipotecarios?
Cuando pides un crédito hipotecario, puedes hacer uso y goce de la propiedad que compraste. Sin embargo, el bien raíz le pertenece al acreedor de tu préstamo hasta que termines de pagar el crédito por completo.
Si al momento de pedir un crédito ya tienes otra propiedad, puedes utilizar este mismo para darla como prenda a modo de hipoteca. Así, puedes financiar parte o totalidad del nuevo.
¿Qué tipos de garantías hipotecarias hay?
Es clave conocer las garantías hipotecarias al momento de decidir hipotecar un inmueble. Para este caso, existen dos tipos de garantía:
- Garantía general: Se trata de cuando el deudor entrega la propiedad hipotecada como garantía de pago de otra deuda, que se tiene con la entidad financiera (tarjetas de crédito o avances comerciales).
- Garantía específica: Al usar esta garantía puedes vender la propiedad, aunque todavía no hayas pagado la totalidad de la hipoteca. Estarías traspasando la deuda al nuevo dueño.
¿Cómo pedir un crédito hipotecario?
Si pensaste en comprar tu vivienda y ya realizaste su financiamiento, estas son las principales etapas para solicitar un crédito:
- Simulación o Cotización: La persona debe evaluar las condiciones del crédito y cuál entidad financiera es la que conviene más para solicitarlo.
- Evaluación de antecedentes: Una vez que la persona ya eligió la entidad financiera y el tipo de crédito hipotecario, lo siguiente es someterse a una evaluación comercial.
Acá te solicitarán documentos como tus liquidaciones de sueldo, acreditación de patrimonio, deudas del consumidor, entre otros.
- Solicitud del crédito, tasación y estudio de títulos: En este paso la entidad financiera solicitará una evaluación de la propiedad (valor del inmueble y verificar que no hay impedimentos para la compra de la propiedad).
Además, se evaluará la capacidad de pago del cliente (revisan historial de morosidad) y una declaración de salud del solicitante para contratar un seguro de desgravamen.
- Firma, pago e inscripción: Se realiza la firma de las escrituras por ambas partes involucradas (se entrega una copia firmada ante notaría).
Además, se inscribe la propiedad en el Conservador de Bienes Raíces y el pago al vendedor de la vivienda.

¿Qué pasa con la hipoteca cuando se vende la propiedad?
La propiedad hipotecada que se adscribe como garantía del pago de un crédito hipotecario, puede ser deudor del que solicitó el préstamo o un tercero.
Esto ha de entender que la deuda pasa al nuevo propietario en caso de existir una venta del inmueble, ya que la ley permite al acreedor de la deuda mantener vigente la hipoteca.
¿Qué hacer al momento de pagar mi última hipoteca?
Si fuiste un deudor responsable y pagaste a tiempo todas las cuotas del préstamo, es derecho tuyo exigir que el banco o institución financiera alce la hipoteca sobre tu inmueble.
Según la Ley 20.855 “Regula el alzamiento de hipotecas y prendas que caucione créditos”, establece que es deber de las entidades acreedoras realizar la tramitación del alzamiento (también debe pagar los costos asociados al alzamiento).
Las leyes estipulan que, en un plazo no mayor a 45 días del pago de la última cuota de la hipoteca, el acreedor debe alzar la hipoteca, y en 30 días posteriores, notificar al deudor.
El alzamiento de hipoteca se realiza mediante escritura pública, la que luego es inscrita en el Conservador de Bienes Raíces para cancelar la inscripción de hipoteca sobre un inmueble.