¿Sabes en qué se refleja el IPC? ¿Encuentras que los precios de un retail o la canasta familiar ya no son los mismos que hace dos meses? ¿Te cuesta pagar más por las mismas cosas de siempre?
En Chile estamos empezando a ver los primeros efectos de una inflación en 2022, luego de que la economía se empezará a reactivar con la pandemia ya en desaceleración.
Y es algo común que muchas personas estén atentas al IPC, ya que cobra mucha relevancia cuando se trata de una estabilización de la comunidad e individual.
Si puede llegar a afectar directamente al bolsillo, es fundamental que conozcas y tengas en mente siempre el IPC…
¿Qué es el IPC?
El IPC, o Índice de Precios al Consumidor, es un indicador del INE para poder medir la inflación económica de un país anualmente.
Este es el encargado de recoger todos los precios de los productos, servicios y commodities importantes para el poder adquisitivo de las personas.
Esto quiere decir que, el IPC considera todos aquellos artículos más habituales o más comprados, y que sean de consumo diario entre las personas.
Este indicador no se hizo para entregar un promedio de precios. Fue creado para evaluar la variación de los productos que han ascendido o descendido de precio, durante los últimos 12 meses.
Por ejemplo, si el IPC marca un 10%. Esto quiere decir que una familia, por cada $100mil pesos que gastó el año anterior, tendrá que gastar otros $10 mil pesos adicionales en la actualidad, para comprar los mismos productos.

¿Qué función cumple el IPC en nuestra vida cotidiana?
El IPC es un indicador clave por muchos motivos, los más importantes son:
- Es utilizado para hacer revisión y evaluación de los salarios públicos o las pensiones (estos van subiendo para hacer frente a la pérdida de poder adquisitivo).
- Aquellos propietarios de un inmueble suelen fijarse en el IPC para ajustar los precios de alquiler y de venta de su inmueble.
- Es uno de los indicadores de la macroeconomía más importantes que se utiliza para medir la tasa de crecimiento de los próximos años de un país (permite evaluar la viabilidad económica de un país).
- Es un pilar del mercado financiero, ya que indica el ritmo en que una empresa o persona natural debe acelerar una inversión si no quiere la pérdida de valor.
¿Cómo podemos calcular el IPC?
El cálculo del IPC obedece a reglas muy dinámicas que se van actualizando a medida que cambian nuestras vidas anualmente (no todos los años se mide de la misma forma).
No sólo el precio de los productos que consumimos y que están elevados afectan a nuestro bolsillo, también pueden ser situaciones externas, como lo fue en 2019 el estallido social, y en 2020, el inicio de la pandemia del Covid-19.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) es el organismo encargado de llevar el registro de cuánto cuesta cada producto mes a mes.
Dentro de los registros mensuales, disponibles en la web para todos, existen 12 categorías de productos. Esto incluye un total de más de 450 artículos básicos:
Alimentación y bebidas no alcohólicas, Transporte, Vivienda, Hoteles, restaurantes y cafeterías, Ocio y cultura, Vestido y calzado, Menaje, Medicinas, Comunicaciones, Bebidas alcohólicas y tabaco, Enseñanza, otros.
Una vez que se deciden los productos que deben ocupar el puesto en estas listas, según lo que más se consume anualmente, el INE ocupa una fórmula matemática…
El método matemático que se utiliza para calcular el IPC se conoce como Laspeyres encadenado. Éste que consiste en multiplicar los precios nuevos por las cantidades consumidas. Luego, se divide entre la misma operación, pero con los datos del año anterior.
La fórmula es la siguiente: (precios nuevos x cantidades nuevas), dividido por (precios anteriores x cantidades anteriores).

¿Cómo afecta el IPC a nuestro bolsillo?
La relevancia del Índice de Precios al Consumidor, se centra en la influencia sobre una persona y sobre su capacidad adquisitiva.
Esto quiere decir, que si los precios de la canasta familiar (evaluación de precios mensuales de productos básicos) aumentan a un ritmo diferente de nuestros ingresos, no podremos adquirir la misma cantidad de bienes que meses anteriores.
Para que esta situación no se transforme en una inflación, el Estado y las empresas públicas y privadas deben considerar políticas de sostenibilidad.
Por ejemplo, aumentar el salario mínimo de los trabajadores de un país a principio de cada año (según la variación del IPC), aumentar políticas económicas en caso de crisis sanitarias como la pandemia, realizar inyecciones de capital en situaciones críticas, etc.
En resumen, el IPC es una radiografía muy representativa de la actual economía y los efectos que deja en la sociedad.
Pero no todo es malo, con este tipo de estudios se nos brinda una oportunidad de enmendar a tiempo esos problemas. Se pueden realizar comparaciones económicas con otros países, observar cómo aumentan los precios en el tiempo, y así tomar las medidas necesarias.